Penaban en la casa vieja...
En la “casa vieja”, donde pasé mi infancia, en la zona antigua de Surquillo, penaban….o al menos eso era lo que decían mis parientes. Es que se escuchaban extraños ruidos en la noche, y en la madrugada. Recuerdo que cuando me quedaba estudiando y haciendo tareas escolares en el comedor a los ocho años de edad, sentía la casa bien “pesada” (así se dice cuando está cargada de energía negativa y de entes demoníacos)….a veces me daba miedo. Siempre trataba de dar una explicación científica y lógica a cada ruido que se escuchaba….por ejemplo, si sonaba el techo en la medianoche, sabía que se debía a que un gato negro gigantesco saltaba desde el tercer piso del vecino hasta el techo de mi comedor….si se escuchaban ruidos dentro de un ropero antiguo era porque un ratón estaba haciendo de las suyas….si se escuchaba un ruido como el rebote de bolitas de vidrio en una lápida, entendí que se generaba en las tuberías y que se trataba del golpe de ariete o pulso de Zhukowski cuando se cierra bruscamente una válvula…hasta que en cierta ocasión hubo un ruido que se daba diariamente y me hacía ir corriendo a mi cama, en donde me tapaba de pies a cabeza y quedaba inmóvil….me refiero al ruido parecido a un choque de metal y porcelana dentro del aparador del comedor. Todos los días sonaba…En ese tiempo estaba de moda Gasparín (dibujos animados), y en mi mente quería pensar que una especie de Gasparín bonachón pernoctaba en mi casa … un día me armé de valor e inmediatamente después de producido el ruido, abro la puerta del aparador y veo un cuchillo encima de unos platos….era evidente que el cuchillo había caído en esos platos y eso generaba tremenda bulla fantasmagórica.... así que me pongo a analizar cómo era que un cuchillo tan pesado saltaba para posarse encima de los platos….hasta que veo el bloque de margarina (que llamábamos mantequilla) con una huella de cuchillo hundido….ajá….lo que pasaba era que cuando mi vieja sacaba el bloque de margarina de la refrigeradora y la ponía dentro del aparador para que se vaya ablandando para el día siguiente en el desayuno, dejaba incrustado el cuchillo en este bloque….ya amaneciendo, el bloque se calentaba y la fuerza de adherencia de la margarina hacia la hoja del cuchillo, se iba desvaneciendo, hasta que el cuchillo salía del bloque, cayendo estrepitosamente en los platos de porcelana. Y murió Gasparín!!

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