Te chamé
Una historia de la Feria del Hogar. Julio de 2003. Miriam, mi flaca, más conocida como Cholalin, y yo decidimos ir a la Feria del Hogar. No era una edición cualquiera. Era la trigésima séptima y última. La feria cerraría sus puertas para siempre y nosotros, sin saberlo todavía, estábamos comprando nuestro boleto para un recuerdo. Recorrimos todo lo que quedaba de aquella feria, que ya se había reducido bastante. Nos subimos a varios juegos mecánicos y terminamos en una cabina que anunciaban como 3D, aunque aquello era bastante más que ponerse unos lentes y mirar una pantalla. Los asientos se movían según lo que sucedía en la película. Nos divertimos muchísimo. Bueno, nosotros no éramos precisamente los que más sufríamos. La diversión alcanzó su punto máximo cuando vimos a una pareja padecer lo indecible en uno de aquellos asientos, que parecía tener problemas con su sistema de sujeción. La película mostraba montañas rusas vertiginosas y el asiento hacía su propia interpretación d...




