¿Y si todo lo que nos contaron sobre los ovnis fuera una gran mentira?
Hace unos días, mientras tomaba mi café negro en la cocina, abrí las noticias y me pasó algo curioso. No fue exactamente sorpresa —porque a estas alturas ya pocas cosas sorprenden— sino esa sensación más incómoda, más difícil de explicar: cuando algo parece importante, incluso fascinante… pero al mismo tiempo suena demasiado bien armado. El gobierno de Estados Unidos —sí, el mismo que durante décadas negó, ridiculizó o directamente evitó cualquier conversación seria sobre ovnis— ahora decidió empezar a liberar miles de documentos y videos como quien reparte volantes en la puerta de un supermercado. Y al frente de todo esto, cómo no, aparece Trump, presentándose casi como el hombre que viene a decirle la verdad al mundo después de años de silencio. Y ahí es donde algo empieza a hacer ruido. Porque una cosa es que exista información. Y otra muy distinta es el momento en el que decides mostrarla. Durante años, el mensaje fue claro y consistente: no hay nada que ver aquí. Si alguie...