TE RECUERDO COCHO...
Recuerdo ese día en que compraste el primer auto de la familia (usado), y fuimos juntos a recogerlo en la línea 9… y cuando llegamos al sitio (un grifo de Lince) me dijiste “¿ves ese carro macanudo?, el mejor de esos que están estacionados al costado del grifo?”, y yo ilusionado te dije “sí, sí lo veo…”, y me fui corriendo hacia ese hermoso y reluciente e imponente carro negro Chevrolet , y me senté en el lado del copiloto, mientras que tú te ibas por otro lado, hacia el Renault amarillo chiquito y cuadradito… que era el que en realidad habías comprado….
Recuerdo cuando te fuiste a Sao Paulo y esa mañana en el Aeropuerto yo – de siete años- lloraba, y mi primo me decía que no llore y yo le respondía “¿acaso es tu papá el que se va cojudo?”…y recuerdo también la inmensa alegría que sentí al verte regresar a casa ese mismo día en la tarde… y de nuevo la infinita tristeza que sentí al saber que el vuelo sólo se había atrasado varias horas y te tuviste que ir de todos modos… A partir de ese día me empezó a interesar la cultura brasileña y sobretodo la bossa nova…
Recuerdo cuando luego de un desfile escolar en fiestas patrias, cuando tenía 8 años, me llevaste a comer a un restaurante que había en la esquina de la Avenida Primavera y la calle Dante en Surquillo, y me pediste un lomo saltado a lo bestia y una Coca Cola helada, y mientras me lo devoraba me comentabas lo bien que había marchado (aunque sea en la última fila del pequeño “batallón” del colegio Santa Rosa)… y desde ese momento me volví adicto a ese riquísimo plato, y cada vez que lo como me acuerdo de ese momento maravilloso lleno de alabanzas …
Recuerdo cuando me llevabas a pasear en el carro, por la UNI, y me decías que allí estudiaría ingeniería, cuando yo quería estudiar matemáticas…. Recuerdo que me convenciste enseñándome la sección empleos de El Comercio y me dijiste “Dónde m#%rd& piden matemáticos?”…
Recuerdo cuando te hablaba de las clases sociales y tú me decías que las clases sociales no existían, sino solo las fases sociales, y que era tonto dividir a la sociedad en orugas y mariposas…
Recuerdo cuando luego de una decepción amorosa que tuve – la primera en mi vida-cuando era adolescente y creía que el mundo se me venía encima, me dijiste que no me preocupara, que ya vendría una mujer que valiera la pena y que sería digna de mí, y me contaste la historia de cómo conociste a mi mamá – delante de ella -, y cómo fue que te enamoraste perdidamente de ella la primera vez que la viste, y cómo fue que luego de tu viaje a Panamá por más de un año, cuando creías que te había olvidado por cosas que a veces pasan, ella fue la única que te fue a recibir al Aeropuerto, agitando un pañuelito blanco… y luego te casaste con ella….
Muchas cosas más recuerdo…..
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